El 1º de julio de 1988, el ingeniero en redes Hans-Werner Braun, un héroe casi ignoto dentro de la breve historia de Internet, envió un correo electrónico a los usuarios de la Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU. (NSF, por sus siglas inglesas) donde recomendaba que el
backbone (conexiones principales de una red) debía mejorarse.
La NSFNET era la red de la Fundación que tenía como objetivo parecerse cada vez más a ARPANET, que dependía del Pentágono. Su creación estuvo a cargo de las firmas MCI (dedicada a las telecomunicaciones y adquirida por Verizon en los '90), IBM y el consorcio de universidades de Michigan MERIT.
Ya en los principios de 1980, NSF había creado NSFNET, una red abierta que conectaba a los usuarios regionales de Estados Unidos. En 1986, entraron en esa red cualquier entidad académica, gubernamental o commercial que quisiera participar".
El
backbone de esta "mini-Internet" poseía seis nodos y ofrecía una velocidad de 56 kilobits por segundo, lo cual era considerada una tasa de transferencia más que aceptable. Es más, los últimos módems dial-up (esos que discan por teléfono) funcionan a esa velocidad, algo obsoleta actualmente si se la compara con un abono ADSL o Cablemódem de un megabit por segundo, que provee una tasa de transferencia casi 20 veces mayor.
Pero la cantidad de usuarios de la NSFNET se duplicaba cada semana, lo cual hacía que colapsara con frecuencia. George Strawn, actual Gerente de Información (CIO) de la NSF's y director de la red de la Universidad Estatal de Iowa en los '80, describió que los usuarios se frustraban ante la congestión de la red. "Golpeaban mi escritorio y decían: 'La red es muy lenta, no puedo usarla'", recordó.
Hans-Werner Braun, principal investigador de MERIT para el proyecto NSFNET y Eric Aupperle, presidente de MERIT, fueron los encargados de crear el nivel T1 de velocidad: 1,544 megabits por segundos (unas 28 veces más de velocidad) para la arquitectura de conexiones de la red. Y el 1º de julio de 1988 como fecha límite.
Braun confesó el año pasado que pocos creían que fuera posible combinar un backbone de 1,5 Mbps mientras las máquinas que accedían a esa red siguieran funcionando a 56 Kbps. Pero el 30 de junio de 1988 el sistema ya estaba listo. Y fue presentado al otro día.
La operación fue exitosa y cada vez más usuarios se sumaron a la red. Pero estos no fueron en su mayoría ni entidades académicas ni gubernamentales, sino comerciales.
Un año más tarde, Tim Berners-Lee creó la World Wide Web (un sistema de hipervínculos, textos, imágenes, etc.) que fue la base de lo que sería la navegación por Internet. En 1992, la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN), con sede en Suiza, lanzó el sistema de Berners-Lee.
Entre 1995 y 1996, con la llegada de la versión para Internet de los diarios más importantes del mundo (como The New York Times, Wall Street Journal, en EE.UU.; El País, en España, y Clarín, en la Argentina) fue la fecha de la consolidación de Internet. Un pequeño sueño que ya cuenta con alrededor de
1.407 millones de usuarios en todo el mundo.