Demoras de un juego peligroso
Con cara de póquer, los funcionarios, los legisladores y los productores del agro juegan sus cartas. Sobre la mesa se habla de reintegros, de compensaciones y de transacciones económicas que puedan equilibrar el impacto de las retenciones móviles que aún enarbola el Gobierno. Habrá que esperar hasta mañana para que la pulseada llegue a alguna parte. Y afuera esperan los otros problemas del país real: la inflación y el enfriamiento de una economía que no resiste los tiempos de este juego peligroso.